Descripción

La sensación de que un diente palpita o duele con un latido incluso en reposo se refiere a un dolor que aparece por sí solo, sin ningún estímulo evidente como el agua fría o los alimentos dulces. A diferencia de una molestia breve que responde a un estímulo, se caracteriza porque el dolor continúa o vuelve a aparecer aunque no se haga nada. A veces el dolor llega como un latido pulsátil y se puede señalar con precisión el diente afectado, pero en otras ocasiones se extiende de forma difusa por toda la mandíbula, sin poder identificar con claridad de qué lado proviene.

Una persona que, acostada en la cama por la noche, de repente se sujeta una mejilla con la mano. Representa la aparición espontánea de dolor sin ningún estímulo

Causas

Hay casos en los que el diente palpita o duele con latidos sin ningún estímulo evidente como el agua fría o los alimentos dulces, y el dolor comienza por sí solo y puede durar desde unos minutos hasta varias horas. Cuando la persona está en reposo, especialmente al acostarse o irse a dormir por la noche, el dolor puede intensificarse y no calmarse bien ni siquiera con analgésicos. Este patrón aparece porque el tejido nervioso del interior del diente queda atrapado en un espacio reducido mientras avanza la inflamación, lo que eleva la presión interna y hace que la señal de dolor surja por sí sola aunque no haya ningún estímulo. Puede verse con más detalle en el artículo sobre la pulpitis (inflamación del nervio dental).

Una persona que, sentada tranquilamente en el sofá durante el día, se toca una mejilla con la mano y hace una mueca de dolor. Representa la aparición de dolor sin comida ni estímulo frío

Autoevaluación

Se puede identificar a qué tipo de síntoma se parece revisando algunos puntos. Compruebe si el dolor aparece brevemente solo al comer algo frío o dulce y luego desaparece pronto, o si comienza por sí solo sin hacer nada y continúa durante un tiempo. También es una pista importante si el dolor empeora por la noche más que durante el día, especialmente al estar acostado. Por último, observe si puede señalar con el dedo exactamente el diente que le duele, o si más bien siente que toda la mandíbula palpita de forma difusa sin poder ubicar el lado con claridad.

Cuándo acudir

El dolor que aparece por sí solo sin ningún estímulo, especialmente si es tan intenso que despierta por la noche, es una señal de que no se debe posponer la consulta. Si el dolor dura más de un día o no se calma bien ni con analgésicos, es recomendable acudir al dentista lo antes posible. Por el contrario, si solo se trata de una molestia breve que aparece con un estímulo específico y desaparece pronto, se puede observar la evolución durante unos días.

Tratamiento y dónde acudir

El tratamiento varía según la causa, y el diagnóstico exacto solo puede confirmarse en una consulta dental. Si la causa es una inflamación del tejido nervioso, puede ser necesario un tratamiento de conducto (endodoncia). Este tratamiento suele realizarlo un dentista especializado en endodoncia. El proceso detallado puede consultarse en el artículo sobre la enfermedad que lo origina.

Evolución y precauciones

Si se deja sin tratar el dolor palpitante que aparece sin ningún estímulo, los síntomas pueden empeorar progresivamente o el dolor nocturno puede volverse más frecuente. Que el dolor disminuya por sí solo no significa necesariamente que haya mejorado, por lo que, aunque el dolor se atenúe, es mejor no posponer la consulta. En casa, procure evitar estímulos calientes o fríos y no masticar del lado afectado, y en lugar de tomar analgésicos de forma repetida durante mucho tiempo, acuda al dentista lo antes posible.