Pregunta

Es una pregunta sobre si, tras una radiografía dental tomada después de un traumatismo, se puede saber con certeza si la raíz del diente se fracturó a partir de una sola imagen. También se pregunta con qué síntomas se podría notar si la raíz está fracturada.

Respuesta breve

Es difícil confirmarlo con una sola imagen. Cuando la raíz se fractura de forma oblicua, la línea de fractura puede quedar superpuesta y no verse según el ángulo de toma, por lo que se confirma comparando varias radiografías tomadas con ángulos distintos. Además, una fractura radicular no siempre provoca movilidad del diente, y el tratamiento varía según la ubicación de la fractura y el grado de movilidad.

¿Por qué?

Por qué se ve o no se ve en la imagen según el ángulo

La fractura de la raíz dental puede ser casi horizontal, pero también puede producirse de forma oblicua. Una fractura oblicua puede no observarse en una sola radiografía debido a la diferencia en el ángulo de toma. Por eso el diagnóstico se hace tomando 2 o 3 radiografías con ángulos verticales distintos, como 45, 90 y 110 grados, y comparándolas entre sí.

Ilustración que compara cómo una línea de fractura radicular oblicua se ve superpuesta o claramente visible según el ángulo de la radiografía

En un ángulo, la línea de fractura puede quedar superpuesta con la estructura dental y ser difícil de ver, mientras que en otro ángulo puede aparecer como una separación clara. Si el diagnóstico sigue siendo ambiguo incluso tras tomar varias radiografías, a veces se añade una tomografía CBCT, que permite ver cortes tridimensionales. Incluso una fractura radicular horizontal, difícil de confirmar en una radiografía intraoral simple, puede verse con mayor claridad en las imágenes tridimensionales del CBCT.

Qué se puede saber por la movilidad

Además de la radiografía, en la consulta se comprueba el grado de movilidad moviendo suavemente el diente con un dedo o un instrumento. Esta movilidad se clasifica en grados: si apenas se percibe un leve movimiento en dirección labial y lingual, se considera grado 1; si se mueve hasta cerca de 1 mm en varias direcciones, grado 2; y si se mueve más que eso, o el diente puede hundirse o girar, se considera grado 3.

Sin embargo, una fractura radicular no siempre produce este tipo de movilidad.

Por qué el tratamiento varía según la ubicación de la fractura

Si la fractura se ubica en el tercio apical, cerca del extremo de la raíz, y no hay movilidad, en muchos casos se opta por observar la evolución sin ningún tratamiento adicional. Por el contrario, si la línea de fractura está cerca de la corona y el fragmento coronal presenta movilidad, se reposiciona el diente en su lugar y se feruliza junto con los dientes vecinos.

Ilustración que compara el tratamiento según si la fractura radicular se ubica cerca del ápice o cerca de la corona

La forma en que se unen las superficies de fractura tampoco es única. En algunos casos, el espacio entre los fragmentos se rellena y se une mediante tejido calcificado, tejido conectivo, o una combinación de hueso y tejido conectivo. Sin embargo, si solo queda tejido conectivo sin lograr una unión completa, puede necrosarse únicamente el nervio (pulpa) del fragmento coronal. En ese caso, en lugar de tratar todo el diente, se limita el tratamiento al fragmento coronal: se rellena el conducto con hidróxido de calcio o MTA (material dental a base de agregado de trióxido mineral) y se realiza el tratamiento de conducto, sin intervenir en el fragmento apical.

Así, tan importante como confirmar la fractura en la radiografía es evaluar junto con ella la ubicación exacta y el grado de movilidad, ya que estos determinan la dirección del tratamiento.