Un nuevo estudio encontró que aplicar láser de baja potencia en la encía durante unos segundos, justo antes de una inyección de anestesia dental, reduce el escozor que se siente al entrar la aguja. Un metaanálisis publicado en 2026 combinó estadísticamente varios ensayos clínicos aleatorizados de distintos países sobre este método y confirmó que las personas que recibieron láser antes de la inyección tuvieron puntuaciones de dolor más bajas que quienes no lo recibieron. Esta terapia, que utiliza láser de baja potencia o LED para inducir una respuesta celular, se llama fotobiomodulación. Este medio ya cubrió antes un caso en que se usó para reducir el dolor de la ortodoncia. Mientras que aquel artículo trataba el dolor durante el movimiento dental, este estudio se centra en el dolor en el momento mismo de la inyección anestésica.

El mecanismo que ralentiza la señal nerviosa

La fotobiomodulación es distinta de los láseres dentales que cauterizan heridas o cortan tejido. Su energía es baja, por lo que no daña el tejido; en cambio, las mitocondrias de las células nerviosas absorben esa luz y modifican el estado eléctrico de la membrana celular. Como resultado, la magnitud de la señal eléctrica que viaja por el nervio (el potencial de acción) se reduce y su velocidad de transmisión se ralentiza. Diversos experimentos en animales y humanos han confirmado repetidamente que las fibras nerviosas delgadas que transmiten el dolor son las que más se ven afectadas por este efecto. En la práctica, esto hace que la señal de dolor generada en el instante en que la aguja punza la encía llegue al cerebro debilitada y con retraso.

Reducir la sensibilidad con luz no es una idea nueva

Los intentos de usar láser para reducir la respuesta al dolor en odontología se remontan a la década de 1970. En un ensayo clínico aleatorizado que buscaba embotar la respuesta del nervio dental antes de eliminar una caries, se comparó un grupo tratado con láser Nd

pulsado frente a otro tratado con la crema anestésica EMLA, y el grupo del láser también mostró una reducción notable de la respuesta nerviosa. Lo que aborda este metaanálisis es trasladar ese mismo principio al momento justo antes de la inyección anestésica. Mientras que la anestesia sin aguja, que dispara el anestésico mediante alta presión en lugar de usar una aguja, elimina la aguja en sí, la fotobiomodulación se diferencia en que conserva la aguja y, en cambio, reduce de antemano la señal de dolor que esta genera.

Hubo efecto, pero la certeza aún es baja

El metaanálisis combinó resultados de varias escalas de medición del dolor. Tanto en la escala visual analógica (que puntúa de 0 a 10 y se usa en adultos y niños) como en la escala FLACC, que puntúa a los niños según su expresión facial, llanto y movimiento, las puntuaciones del grupo que recibió láser previamente fueron significativamente más bajas. Sin embargo, en una de las cuatro escalas no se observó una diferencia estadísticamente clara. Un problema más importante es que la variabilidad de resultados entre estudios fue muy alta. Las condiciones de irradiación, como la longitud de onda, el tiempo de exposición y la intensidad de energía del láser, diferían de un estudio a otro, y muchos no siguieron las pautas estandarizadas que ya habían establecido las sociedades científicas internacionales. Por ello, este metaanálisis calificó la certeza de los resultados como «muy baja» en los cuatro indicadores.

Este metaanálisis reunió por primera vez la evidencia de que aplicar láser antes de una inyección anestésica puede reducir el dolor, pero al mismo tiempo dejó claro que aún no está definido con qué longitud de onda, intensidad ni duración debe aplicarse. Solo cuando aparezcan estudios posteriores con condiciones de irradiación unificadas, este método podría consolidarse como un procedimiento estándar en la clínica.

Un dentista sostiene un pequeño dispositivo láser de baja potencia sobre la encía del paciente antes de aplicar la inyección anestésica

Esquema que compara la magnitud y la velocidad de la señal eléctrica en la fibra nerviosa antes y después de la exposición al láser