Descripción
Es el síntoma de la aparición de un agujero o una hendidura visible en la superficie del diente. Al principio puede parecer solo un pequeño punto de color blanco o marrón, pero con el tiempo se agranda hasta convertirse en una zona hundida que se puede notar incluso con el dedo o la lengua. Si al mirarse en el espejo la superficie del diente no está lisa, sino hundida, o si hay una zona donde la comida se queda atrapada con especial frecuencia, esto puede corresponder a este síntoma. A veces se presenta junto con dolor, pero cuando el agujero es pequeño, con frecuencia se descubre por casualidad sin ningún dolor en particular.

Causas
Lo más frecuente es que la superficie se vuelva progresivamente marrón o negra y termine hundiéndose en zonas donde el cepillado no llega bien, como los surcos estrechos de la cara masticatoria o los espacios entre los dientes. Esto ocurre porque el ácido producido por los restos de comida y las bacterias de la boca disuelve poco a poco el tejido duro de la superficie del diente. Puede consultar más detalles en el artículo sobre caries dental.
Autoevaluación
Observe la superficie del diente frente al espejo para ver si hay zonas que hayan cambiado a color marrón o negro, o que estén hundidas. También conviene revisar si al pasar la punta de la lengua por la superficie del diente se siente algo áspero o que engancha, o si hay una zona donde el hilo dental o el palillo se queda atrapado con frecuencia o donde la comida se acumula fácilmente. Compruebe también si esa zona duele al tomar agua fría o alimentos dulces. Sin embargo, si el agujero es muy pequeño o está en un lugar poco visible, como entre los dientes, puede ser difícil detectarlo uno mismo.

Cuándo acudir
Una vez que aparece un agujero, no se cierra por sí solo, por lo que, en principio, se debe acudir al dentista sin importar su tamaño. En especial, si hay una sensación de molestia con el agua fría o los alimentos dulces, o dolor al masticar, no se debe posponer la consulta y hay que acudir en un plazo cercano. Aunque no haya dolor, tampoco se debe retrasar, ya que, aunque parezca pequeño por fuera, el interior puede estar más avanzado.
Tratamiento y dónde acudir
El método de tratamiento varía según la profundidad y el grado de avance del agujero, por lo que el estado exacto debe confirmarse en la consulta dental. Si el examen confirma que la causa es la caries dental, se recibirá el tratamiento correspondiente a esa etapa de avance.
Evolución y precauciones
Si se deja sin tratar, el agujero puede ir ensanchándose y profundizándose, y llegar a afectar el tejido interior. Hasta recibir atención dental, es recomendable evitar masticar con esa zona y reducir los alimentos que puedan resultar irritantes, como los fríos o los dulces. Se debe evitar hurgar el agujero con palillos u otros objetos, o intentar ensancharlo para examinarlo.

