Pregunta

Me resulta molesto cepillarme los dientes cada vez que como un aperitivo. ¿Basta con enjuagarme la boca para prevenir las caries?

Respuesta breve

El enjuague bucal no puede sustituir al cepillado. La placa que se adhiere a los dientes se elimina con el cepillo y el hilo dental, mientras que un enjuague con flúor ayuda a reponer los minerales que el diente ha perdido. Como ambos métodos cumplen funciones distintas, es mejor mantener un cepillado constante y revisar la frecuencia con la que se comen aperitivos, en lugar de simplemente enjuagarse más veces.

¿Por qué es así?

La sensación de frescura en la boca no es lo mismo que eliminar la placa

La placa dental es una película que se forma cuando las bacterias y sus productos derivados se adhieren a la superficie del diente. Enjuagarse la boca no basta para eliminar bien esta película. Por eso es necesario cepillar sin omitir ninguna zona (las caras oclusal, externa e interna) y usar hilo dental en los espacios entre los dientes que el cepillo no alcanza.

Las bacterias de la placa utilizan el azúcar de los alimentos para producir ácido. Si este proceso, en el que el ácido hace que el diente pierda minerales, se repite una y otra vez, puede aparecer caries dental. La sensación de frescura en la boca no permite saber si la placa se eliminó correctamente.

El enjuague con flúor también puede ayudar en algunos casos

El enjuague con flúor aporta flúor a los dientes y al entorno de la placa. El flúor inhibe la producción de ácido de las bacterias y ayuda a la remineralización, el proceso por el cual los minerales perdidos vuelven a depositarse en el diente. Cumple un papel complementario a la prevención de caries, además del cepillado, que elimina la placa directamente.

En especial, si se tiene tendencia a desarrollar caries o resulta difícil mantener una buena higiene por llevar aparatos de ortodoncia u otros dispositivos, se puede considerar añadir un enjuague con flúor. Conviene comprobar si el producto contiene flúor y cuál es el modo de uso adecuado para cada persona. En el caso de los niños, que pueden tragar el enjuague con más facilidad, primero hay que consultar en la clínica dental si conviene usarlo y de qué manera.

Preste atención también a la frecuencia con la que come aperitivos

Cuando se come un aperitivo con azúcar, las bacterias de la placa producen ácido y el entorno alrededor de los dientes se vuelve ácido. Con el tiempo se recupera, pero si se comen aperitivos con frecuencia, este cambio se repite una y otra vez. En lugar de preocuparse solo por enjuagarse cada vez que come algo, conviene revisar también si tiene el hábito de comer pequeñas cantidades de forma continua a lo largo del día.

Prevenir las caries no depende de un solo producto, sino de mantener juntos la eliminación de la placa, el uso del flúor y el cuidado de los hábitos alimenticios. Lo básico es cepillarse a fondo después de las comidas y antes de dormir, y añadir métodos complementarios según el riesgo de caries de cada persona.