Descripción

Se refiere a la sensación punzante y pasajera que aparece en los dientes al beber agua fría o exponerse a una corriente de aire frío. Este síntoma, que se suele describir como "dientes sensibles", se caracteriza por reaccionar de forma aguda solo en el momento del contacto con el estímulo y desaparecer en pocos segundos una vez que este cesa, a diferencia de un dolor pulsátil y continuo. Con frecuencia se debe a que la dentina, la capa situada bajo la superficie externa del diente, queda expuesta directamente al estímulo, por lo que conviene identificar la causa concreta y manejarla en consecuencia.

Persona bebiendo agua fría y sujetándose la mejilla. Representa la sensación repentina de sensibilidad dental.

Causas

Si la sensación aguda y pasajera aparece con el agua o el aire fríos y se repite de forma similar al cepillarse los dientes o al comer alimentos dulces o ácidos, puede deberse a que el esmalte que recubre el diente o la encía se han adelgazado, dejando la dentina expuesta directamente al estímulo. Cuando la encía se retrae o el cepillado es demasiado fuerte, queda al descubierto la superficie de la raíz, y a través de esa zona el estímulo llega más cerca del nervio. Puede ver más detalles en el artículo Hipersensibilidad dentinaria.

Si la sensibilidad se repite solo en un diente concreto y en esa zona se observa una mancha de color distinto o una cavidad, puede deberse a que se ha formado un orificio en el diente por el que el estímulo llega hasta el interior. Los ácidos producidos por las bacterias erosionan poco a poco la superficie dental hasta crear una cavidad, y a través de ese conducto el frío y los alimentos dulces llegan más cerca del nervio interno. Puede ver más detalles en el artículo Caries dental.

Persona haciendo una mueca de dolor mientras sostiene su mejilla al comer un helado. Representa el momento de sensibilidad dental ante un alimento frío.

Autoevaluación

Primero observe si el dolor aparece solo en el momento del contacto con el estímulo y desaparece a los pocos segundos de retirarlo, o si el malestar continúa incluso después de que el estímulo haya cesado. Compruebe también si la sensibilidad afecta a varios dientes y coincide con zonas donde la encía se ha retraído, o si se limita a un solo diente que presenta una mancha de color distinto o una cavidad. Observar si la molestia aparece solo al cepillarse los dientes o también con el agua fría y los alimentos dulces o ácidos ayuda a orientar hacia una u otra causa.

Cuándo acudir

Si el dolor es leve y desaparece poco después de retirar el estímulo, se puede probar con una pasta dental para dientes sensibles y observar la evolución. Sin embargo, si la sensibilidad empeora progresivamente, si el dolor persiste sin necesidad de un estímulo, o si llega a despertarle por la noche, no conviene posponer la visita al dentista. También requiere una revisión pronta el caso en que la molestia se repite solo en un diente concreto junto con una mancha de color distinto o una cavidad visible.

Tratamiento y dónde acudir

Cuando la causa es la hipersensibilidad dentinaria, suele aliviarse con pastas dentales que contienen componentes que sellan la zona expuesta o con un tratamiento de recubrimiento. Cuando la causa es la caries, es necesario eliminar la parte dañada y sellarla con una obturación, y el método varía según el grado de avance. En ambos casos se debe acudir a un dentista que trata la caries y la sensibilidad dental, y la causa exacta se confirma mediante una revisión.

Evolución y precauciones

Si se ignora la causa, el síntoma puede agravarse progresivamente o extenderse a una zona más amplia. Mientras persista la sensibilidad, es útil evitar alimentos muy fríos, muy calientes o ácidos, y no cepillarse con fuerza usando un cepillo suave. Si tras usar una pasta dental para dientes sensibles durante varios días no se observa mejoría, es mejor acudir al dentista en lugar de intentar resolverlo únicamente con cuidados en casa.