Descripción
La sensibilidad dental al cepillarse los dientes se refiere a un dolor breve y punzante, o una sensación de sensibilidad fugaz, que aparece en el instante en que las cerdas del cepillo tocan la superficie del diente. En la mayoría de los casos, el dolor cede tan pronto como desaparece el estímulo, pero la forma en que se manifiesta y en qué diente varía de una persona a otra. En algunos casos, la superficie del diente cerca de la encía es especialmente sensible, mientras que en otros la molestia se repite solo en uno o dos dientes específicos. Esta sensibilidad suele producirse porque la dentina (el tejido que se encuentra bajo el esmalte) queda expuesta directamente al estímulo, pero como no hay una única causa, es necesario observar en qué situaciones aparece para poder identificarla.

Causas
Si el dolor es breve y agudo solo en el instante en que el cepillo toca el diente, y cede poco después de que desaparece el estímulo, suele tratarse de dentina expuesta. Cuando la encía se retrae o el hábito de cepillarse con demasiada fuerza desgasta la superficie del diente, la dentina interna queda expuesta y el estímulo se transmite directamente al nervio. Puede consultar más detalles en el artículo Hipersensibilidad dentinaria.
Si el mismo diente se siente sensible de forma repetida no solo al cepillarse, sino también con alimentos fríos o dulces, y se observan zonas blanquecinas o pardas en la superficie, es posible que el daño ya esté en curso. Cuando el ácido producido por las bacterias al descomponer el azúcar disuelve la superficie del diente y llega hasta la dentina interna, aparece sensibilidad ante el mismo tipo de estímulo. Puede consultar más detalles en el artículo Caries dental.
Autoevaluación
Al evaluarse uno mismo, primero hay que observar si la sensibilidad aparece en un solo diente o en varios. Si solo es especialmente sensible una zona cerca del borde de la encía, suele deberse a que esa superficie está expuesta; si la sensibilidad también se presenta en varios dientes o entre ellos, conviene considerar otras posibilidades. También es una pista importante si el dolor cede de inmediato al retirar el estímulo o si persiste con el tiempo. Con un espejo, conviene revisar además si la encía se ha retraído más que antes y si hay zonas blanquecinas, pardas o negras, u orificios visibles en la superficie del diente.
Cuándo acudir
Si el estímulo pasa de forma breve y fugaz y la situación se puede vigilar simplemente cambiando los hábitos de cepillado, es posible que no sea urgente acudir de inmediato. Sin embargo, si la sensibilidad persiste durante mucho tiempo o aparece un nuevo dolor pulsátil espontáneo sin ningún estímulo, no se debe posponer la consulta. Lo mismo ocurre si hay un orificio visible o una zona parda o negra en la superficie del diente. Que el dolor disminuya no significa necesariamente que el problema se haya resuelto por sí solo, así que si los síntomas continúan, es más seguro someterse a un examen.
Tratamiento y dónde acudir
El enfoque depende de la causa. Si la sensibilidad se debe a la exposición de la dentina, se puede reducir con pasta dental para dientes sensibles o con un recubrimiento o restauración realizados en la clínica dental. Si el diente está dañado por el ácido producido por las bacterias, en las etapas iniciales basta con un tratamiento de remineralización, pero si el daño ha avanzado, es necesario eliminar la parte dañada y rellenarla. En ambos casos, la consulta se inicia con un dentista que realiza tratamientos conservadores, y el examen determina cuál es el tratamiento adecuado.
Evolución y precauciones
Si el hábito o el daño que causa el problema se mantiene, la zona sensible puede ampliarse y los síntomas pueden agravarse. En casa, ayuda cepillarse con un cepillo suave y sin aplicar demasiada fuerza, y evitar cepillarse inmediatamente después de comer alimentos dulces o ácidos. Las pastas dentales para dientes sensibles requieren un uso constante durante varios días o semanas para mostrar efecto, por lo que no conviene dejar de usarlas solo porque no se note una mejora inmediata. Por el contrario, se debe evitar dejar el problema sin diagnosticar durante mucho tiempo o cepillarse con fuerza mientras se soporta el dolor.

